Salmo 70 (69)

Señor, date prisa
en socorrerme.
Salmo de súplica. Individual.
De confianza.

Tema


Exceptuando algunos pequeños cambios, este salmo se encuentra en los versículos 14-18 del salmo 40. El salmista se encuentra angustiado bajo la opresión de los enemigos, y acude a Dios suplicándole ayuda. Sabe muy bien, que Dios lo puede todo, y que ama a toda la humanidad. Por eso le sale muy de dentro esta oración. En la liturgia de las Horas damos comienzo a las celebraciones  con el segundo versículo de este salmo.
2: Invoca a Dios pidiéndole ayuda.
3-4: Pide el juicio de Dios contra los enemigos.
5: Acción de gracias a Dios.
6: Súplica, confesando la fuerza salvadora de Dios.

Salmo


2 Dios mío, dígnate librarme,
   Señor, date prisa en socorrerme.
 
3 Sufran una derrota ignominiosa
   los que me persiguen a muerte;
   vuelvan la espalda afrentados
   los que traman mi daño;
 
4 que se retiren avergonzados
   los que se ríen de mí.
 
5 Alégrense y gocen contigo
   todos los que te buscan;
   y digan siempre: «Dios es grande»,
   los que desean tu salvación.
 
6 Yo soy un pobre desgraciado:
   Dios mío, socórreme,
   que tú eres mi auxilio y mi liberación:
   ¡Señor, no tardes!

Palabras clave


- El trabajo de los enemigos: Me persiguen a muerte (3), los que traman mi daño (3), los que se ríen de mi (4).
- Salvación: Dígnate librarme (2), date prisa en socorrerme (2), los que desean tu salvación (5), no tardes (6), tú eres mi auxilio y mi liberación (6).
- Llamada apremiante: Date prisa (2), socórreme (6), no tardes (6).

La luz del Nuevo testamento


“Al entrarle la angustia a Jesús, se puso a orar con más intensidad” (Lc 22, 43).
“Se acercaron los discípulos a Jesús y lo despertaron gritándole: «¡Auxilio, Señor, que nos hundimos!» (Mt 8, 25).
“El Espíritu y la esposa dicen: «¡Ven!». Diga el que escucha: «¡Ven!». Amén. ¡Ven Señor Jesús!” (Ap 22, 17.20).

Oración


Señor, Jesús, salvador nuestro,
Tú conoces nuestra debilidad e impotencia.
Muchas veces nos encontramos en densa oscuridad.
Alárganos tu mano;
ven a ayudarnos en tu gran misericordia,
y nos alegraremos en Ti
todos los que te buscamos.