Salmo 19 (18)

La norma del Señor es límpida,
alegra el corazón.
Salmo de alabanza.

Tema


Este salmo tiene dos secciones. En la primera sección, describe a las criaturas del firmamento alabando a Dios, servidores de Dios. La creación es mensaje de Dios. Este salmista sabe sumergirse en la naturaleza para admirar la excelencia de Dios. Hace falta un corazón sencillo y en silencio interior para acoger el mensaje especial de la naturaleza de la naturaleza. En la segunda sección (8-15), a los hombres aclamando la ley de Dios, es decir, aclamando la alianza que hizo Dios con el hombre. Esta sección, puede Interpretarse como una explicación del salmo 1º y como una ilustración del salmo 119. Cristo ha descubierto y le ha dado su verdadera contenido a la ley y su fuerza salvadora.
  2-3: El firmamento, el día y la noche están aclamando a Dios, manifestando su excelencia.
  4-5ª: Esta presentación no se ha hecho por medio de palabra humana, pero es válida para todos. La simple existencia de las criaturas es alabanza para Dios.
  5b-7: Coloca al sol sobre todo como manifestación y servidor de Dios, con la salida por la mañana, después el calentamiento de la tierra. Siempre cumple el mandato de Dios.
  8-11: El lado positivo de la ley para el hombre.
12-15: El salmista manifiesta su vida orando: el cumplimiento de la ley es beneficioso para él.

Salmo


  2 El cielo proclama la gloria de Dios,
     el firmamento pregona la obra de sus manos:


  3 el día al día le pasa el mensaje,
     la noche a la noche se lo susurra.


  4 sin que hablen, sin que pronuncien,
     sin que resuene su voz,


  5 a toda la tierra alcanza su pregón
     y hasta los límites del orbe su lenguaje.


  6 Allí le ha puesto su tienda al sol:
     él sale como el esposo de su alcoba,
     contento como un héroe, a recorrer su camino.


  7 Asoma  por un extremo del cielo,
     y su órbita llega al otro extremo:
     nada se libra de su calor.


  8 La ley del Señor es perfecta
     y es descanso del alma;
     El precepto del Señor es fiel
     e instruye al ignorante;


  9 Los mandatos del Señor son rectos
     y alegran el corazón;
     La norma del Señor es límpida
     y da luz a los ojos;


10 la voluntad del Señor es pura
     y eternamente estable;
     Los mandamientos del Señor son verdaderos
     y enteramente justos;


11 más preciosos que el oro,
     más que el oro fino;
     Más dulces que la miel
     de un panal que destila.


12 Aunque tu siervo vigila
     para guardarlos con cuidado,


13 ¿Quién conoce sus faltas?
     Absuélveme de lo que se me oculta,


14 preserva a tu siervo de la arrogancia,
     para que no me domine:
     Así quedaré libre e inocente
     del gran pecado.


15 Que te agraden las palabras de mi boca,
     y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
     Señor, roca mía, redentor mío.


Palabras clave


- Naturaleza: Firmamento (2), cielo azul (2), día (3), tierra (5),  límite del orbe (5), sol (5), extremo del cielo (7), calor (7).
- Buena noticia de la naturaleza: Proclama la gloria de Dios (2), pregona la obra de sus manos (2), pasa el mensaje (3), se lo susurra (3).
- La ley: La ley del Señor (8), el precepto del Señor (8), los mandatos del Señor (9), la norma del Señor (9), los mandamientos (10).
- El lado bueno de la ley: Descanso del alma (8), instruye al ignorante (8), alegra el corazón (9), luz de los ojos (9), más preciosos que el oro (11), mas dulces que un panal que destila (11), ti siervo vigila (12).


La luz del Nuevo Testamento


“La luz verdadera, la que alumbra a todo hombre, estaba llegando al mundo. En el mundo estuvo y, aunque el mundo se hizo mediante ella…A los que la recibieron les hizo capaces de ser hijos de Dios. A los que le dan adhesión. Y la Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros y contemplamos su gloria: gloria del Hijo único del Padre lleno de amor y lealtad” (Jn 1, 9-10. 12. 14).
“Nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz” (Lc 1, 78-79).
“La fe sigue al mensaje, y el mensaje llega por disposición de Cristo. Pero pregunto yo: ¿Será que no han oído hablar? Todo lo contrario, a toda la tierra alcanzó su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje” (Rom 1, 17-18).
“Vi. entonces un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no existía” (Ap 21, 1).


Oración


Señor Dios,
el firmamento nos comunica tu gloria
y la ley nos manifiesta tu voluntad.
Concédenos que, iluminados con la luz de Cristo,
acojamos también hoy la palabra silenciosa de la naturaleza
y la ley como plenitud de nuestro corazón
y luz de los ojos,
para que toda nuestra vida
sea grata a Dios.