Salmo 136 (135)

Su misericordia es eterna.
Himno de acción de gracias.


Tema


Este salmo quiere celebrar el amor que se manifiesta en las obras de Dios. Los judíos lo llamaban el gran “Hallel”; y dicen que lo recitaban al final de la Cena Pascual, reconociendo que toda su historia se la debían al amor de Dios.
Su composición es una oración litánica. Esta forma litánica nos ayuda a profundizar y dar acogida, de corazón, a lo que decimos.  Más importante que comprender con la inteligencia las hazañas de Dios, es permanecer estupefacto y con corazón agradecido ante el amor asombroso de Dios, repitiendo nuevamente lo ya dicho.
Un lector dice las hazañas de Dios, y el pueblo entero responde: «Porque es eterna su misericordia». Esta respuesta nos da la clave para comprender con hondura la creación del mundo y la historia del pueblo de Israel: Todo tiene su origen en Dios. Todo lo que Dios realiza lo hace por amor. La Historia de la Salvación la comenzó Dios a la vez que la creación del mundo, y posteriormente la lleva adelante. Su amor es amor eterno. Aquí tenemos que recordar todo el misterio de Cristo, al proclamar nuestra alabanza y acción de gracias a Dios.
   1-3: Invitación a alabar a Dios con acción de gracias.
   4-25: Cuenta las obras salvadoras de Dios.
   4-9: Cuando creó el cielo y la tierra.
 10-12: Cuando sacó a Israel de Egipto.
 13-15: Las obras admirables del Éxodo.
 16-22: Cuando entregó a los Israelitas el territorio de Canaán.
 23-25: La protección de Dios a su pueblo y toda la humanidad en todas sus necesidades.
 26: Final. Invita de nuevo a dar gracias al Señor.

Salmo


  1 Dad gracias al Señor, porque es bueno,
     porque es eterna su misericordia.

  2 Dad gracias al Dios de los dioses:
     porque es eterna su misericordia.

  3 Dad gracias al Señor de los señores:
     porque es eterna su misericordia.

  4 Sólo él hizo grandes maravillas:
     porque es eterna su misericordia.

  5 Él hizo sabiamente los cielos:
     porque es eterna su misericordia.

  6 Él afianzó sobre las aguas la tierra:
     porque es eterna su misericordia.

  7 Él hizo lumbreras gigantes:
     porque es eterna su misericordia.

  8 El sol que gobierna el día:
     porque es eterna su misericordia.

  9 La luna que gobierna la noche:
     porque es eterna su misericordia.

10 Él hirió a Egipto en sus primogénitos:
     porque es eterna su misericordia.

11 Y sacó a Israel de aquel país:
     porque es eterna su misericordia.

12 Con mano poderosa, con brazo extendido:
     porque es eterna su misericordia

13 Él hirió en dos partes el Mar Rojo:
     porque es eterna su misericordia.

14 Y condujo por en medio a Israel:
     porque es eterna su misericordia.

15 Arrojó en el Mar Rojo al Faraón:
     porque es eterna su misericordia.

16 Guió por el desierto a su pueblo:
     porque es eterna su misericordia.

17 Él hirió a reyes famosos:
     porque es eterna su misericordia.

18 Dio muerte a reyes poderosos:
      porque es eterna su misericordia.

19 A Sijón, rey de los amorreos:
     porque es eterna su misericordia.

20 Y a Hog, rey de Basán:
     porque es eterna su misericordia.

21 Les dio su tierra en heredad:
     porque es eterna su misericordia.

22 En heredad a Israel, su siervo:
     porque es eterna su misericordia.

23 En nuestra humillación se acordó de nosotros:
     porque es eterna su misericordia.

24 Y nos libró de nuestros opresores:
     porque es eterna su misericordia.

25 Él da alimento a todo viviente:
     porque es eterna su misericordia.

26 Dad gracias al Dios del cielo:
     porque es eterna su misericordia.


Palabras clave


- Las obras de Dios: Sólo él hizo grandes maravillas (4), él hizo (5.7), él afianzó (6), el hirió (10.17), sacó (11), lo dividió en dos partes (13), él condujo (14), arrojó (15), guió (16), dio muerte (18), les dio (21), se acordó (23), nos libró (24), él da alimento (25).
- Acción de gracias: Dad gracias al Señor (1.2.3.26).


La luz del Nuevo Testamento


“En aquel momento, con la alegría del Espíritu Santo, exclamó: «Bendito seas, Padre, Señor del cielo y tierra, porque, si has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, bendito seas, por haberte parecido eso bien»” (Lc 10, 21).
“Cogiendo un pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced lo mismo en memoria mía»” (Lc 22, 19).
“Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que tengan vida eterna y no perezca ninguno de los que creen en él” (Jn 3, 16).


Oración


Padre del cielo, te damos gracias,
porque eres bueno,
y porque nos has manifestado tu amor eterno
en Jesucristo, de forma tan prodigiosa.
Envíanos tu Espíritu
para que vivamos entre nosotros
tu amor sin medida,
y para que todo nuestro vivir diario
lo transformemos en un canto agradecido hacia Ti