Salmo 108 (107)

Con Dios haremos proezas.
Salmo de alabanza y súplica.
De confianza.

Tema


Este salmo está compuesto con fragmentos de otros salmos: 2-6 = 56, 8-12; 7-14 = 59, 7-14. No es fácil interpretar con seguridad lo que el salmista quería decir al unir estos fragmentos. Parece que quería fortalecer el ánimo y la fe de sus paisanos en la opresión del país extranjero. Para ello, en vez de componer algo nuevo, toma un poema de la antigüedad, incluida su súplica (8-14): Dios es cabeza de Palestina y ahí está su palabra, fuente de esperanza para siempre. Después parece que se le añadió una introducción (2-7) tomada de otro salmo, para la celebración litúrgica.
  2-5: Alabanza a Dios con confianza y rebosante de alegría. La presenta como una oración del amanecer, unido a los del país extranjero.
  6-7: Súplica a favor de todo el pueblo. El juicio de Dios a favor de los que ama. Así prepara  el fragmento siguiente.
  8-10: Habla Dios respondiendo a la súplica anterior: Dios repartió a los israelitas el territorio de Palestina y nunca se volverá atrás. Canto viejo de la antigüedad.
11-12: Parece que los israelitas van al combate contra Edom. Aunque Dios esté oculto, no han perdido la esperanza en El.
13-14: Con confianza plena le pide ayuda a Dios.

Salmo


  2 Dios mío, mi corazón está firme,
     para ti cantaré y tocaré, gloria mía.

  3 Despertad, cítara y arpa,
     despertaré a la aurora;

  4 te daré gracias ante los pueblos, Señor,
     tocaré para ti ante las naciones:

  5 por tu bondad, que es más grande que los cielos,
     por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.

  6 Elévate sobre el cielo, Dios mío,
     y llene la tierra tu gloria;

  7 para que se salven tus predilectos,
     que tu mano salvadora nos responda.

  8 Dios habló en su santuario:
     «Triunfante ocuparé Siquén,
     parcelaré el valle de Sucot;

  9 mío es Galaad, mío Manasés,
     Efraín es yelmo de mi cabeza,
     Judá es mi cetro;

10 Moab, una jofaina para lavarme,
     sobre Edom echo mi sandalia,
     sobre Filistea canto victoria».

11 Pero ¿quién me guiará a la plaza fuerte,
     quién me conducirá a Edom

12 si tú, oh Dios, nos has rechazado
     y no sales ya con nuestras tropas?

13 Auxílianos contra el enemigo,
     que la ayuda del hombre es inútil;

14 con Dios haremos proezas,
     él pisoteará a nuestros enemigos.

Palabras clave


- La victoria de Dios: Triunfante ocuparé (8), yelmo de mi cabeza (9), echo mi sandalia (10), una jofaina para lavarme (10), sobre Filistea canto victoria (10).
- Petición: Elévate sobre el cielo (6), llene la tierra tu gloria (6), que se salven tus predilectos (7), nos responda (7), auxílianos contra el enemigo (13).
- Acción de gracias: Mi corazón está firme (2), para ti cantaré y tocaré (2), despertad (3), despertad cítara y arpa (3), despertaré a la aurora (3), te daré gracias ante los pueblos (4), tocaré para ti ante las naciones (4).

La luz del nuevo testamento


“Se levantó muy de madrugada y salió, se marchó al descampado y estuvo orando allí” (Mc 1, 35).
“¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre compasivo y Dios que es todo consuelo! El nos alienta en todas nuestras dificultades” 2 Cor 1, 3-4).
“Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no la derrotará” (Mt 16, 18).

Oración


Padre del cielo,
has encendido en nuestro interior
el anhelo hacia ti.
Te buscamos cada día.
¡Pero cuántos enemigos y tropiezos en nuestro camino!
 Libéranos a tus predilectos.
Háblanos también hoy,
e ilumínanos
con la luz de la victoria de tu Hijo,
para que no desfallezcamos en esta lucha,
y te cantaremos himnos de alabanza.